Proclamación Apostólica

Yo formo parte de Rey de Vida para edificar con la sabiduría del Señor Jesucristo una vida sobreabundante, a través del poder del Espíritu Santo y para Gloria de Dios Padre.

Descripción

“Yo formo parte de Rey de Vida”

Esto establece un sentido de pertenencia a una visión dada por Dios. Solamente dentro e una visión es que podemos desarrollar nuestro potencial humano y alcanzar el propósito por el cual hemos sido creados por Dios. Muchos creyentes no llegan a lograrlo porque simplemente no pertenecen a una visión que los impulse, los desafíe, a maximizar el potencial con el cual fueron creados por Dios.

“para edificar con la sabiduría del Señor Jesucristo una vida sobreabundante”

Edificar en un proceso de aprendizaje de los principios de cómo opera el Reino de Dios en la tierra y de nosotros en asumir nuestra posición como reyes y reinas dentro del mismo. Edificar conlleva pasar por un proceso de maduración que nos enseña a pensar estratégicamente y guiarnos a través de un plan de acción para alcanzar lo que nos hemos propuesto.

Para edificar dentro del Reino de Dios se requiere la sabiduría que proviene de lo alto. Esa sabiduría está contenida en la palabra de Dios la cual es el fundamento de como pera la vida en el Reino de Dios.

La sobreabundancia es el nivel más alto de recursos disponibles para un creyente y está ligada directamente a la sabiduría. Es por eso que usualmente Dios nos da primero los requerimientos básicos que necesitamos. Al manejarlos correctamente pasamos a una nueva etapa la cual es la abundancia que se caracteriza por una mayor cantidad de recursos por encima de los básicos o necesarios. Y finalmente esta la sobreabundancia caracterizada por una enorme cantidad de recursos que están ligados a propósitos asignados para la gloria de Dios y usualmente son generacionales.

Jesús es nuestro redentor y Rey de la tierra por lo cual es el nuestro modelo a seguir. La certeza de que tengamos éxito en la vida depende de aplicar los principios que Él nos enseñó. De hacer lo que él hizo en la tierra. De predicar el evangelio del Reino.

“a través del poder del Espíritu Santo”

Es importante entender que nada podemos hacer en el Reino de Dios sino a prendemos a trabajar en equipo con el Espíritu santo. Él es quien nos guía a toda verdad y quien conoce a profundidad los planes que Dios tiene para con cada uno de nosotros. El poder que se nos ha concedido como reyes y reinas en esta tierra es el del Espíritu Santo y tenemos que usarlo en el nombre de Jesus para edificar lo que Dios nos ha asignado.

“y para gloria de Dios padre.”

Todo lo que edifiquemos en la tierra debe ser lo que nuestro padre celestial ha diseñado para nosotros. Si construimos bajo el diseño de Dios para nuestra vida entonces al hacerlo tenemos que glorificar a Dios por ser el que nos dio ese diseño, la capacidad para construirlo y los recursos para hacerlo.