31Dic/16

¿Qué logramos alcanzar en este año 2016?

Cuando llega el final de un año usualmente reflexionamos sobre diversos aspectos de nuestra vida. Uno de ellos es sobre nuestros logros, reflexionamos sobre las metas que hemos alcanzado y las que no. Eso está enfocado en lo externo, en lo Fin de año 2016que podemos ver pero, ¿nos hemos puesto a reflexionar en lo interno? Me refiero, ¡a que todo lo que alcanzamos en la vida está directamente relacionado a quienes somos!

Proverbios 27:3 en su primera parte nos dice: Pues como piensa dentro de sí, así es él. La identidad es el núcleo de como una persona se percibe a sí mismo. Eso le permite tener una auto-imagen que es la representación que surge en la mente sobre ella misma. Es decir de la forma en la cual se percibe surge una representación mental de quien es la persona. De estos dos conceptos surge un tercero que es la autoestima la cual es la valoración positiva o negativa que una persona hace de sí misma en función de los pensamientos, sentimientos y experiencias pasadas acerca de sí misma.

En el cierre de año es muy importante revisar sinceramente cual es la imagen que tenemos de nosotros mismos.  ¿Cómo nos visualizamos? ¿Cómo hijos e hijas de Dios? ¿Cómo Reyes o Reinas de Dios?  Esto es importante porque de tener una imagen incorrecta de nosotros mismos entonces continuaremos funcionando erróneamente y eso afectará lo que deseamos alcanzar.

Todos nosotros tenemos sueños que queremos alcanzar para el próximo año pero tenemos que tener la mentalidad correcta para lograrlo. Lo que tenemos en la mente se manifiesta por lo que hablamos. Proverbios 18.21 dice: “Muerte y vida están en poder de la lengua.” Esto quiere decir que lo que proclamamos con nuestra boca es una declaración en el mundo espiritual que produce la vida o la muerte de nuestros proyectos.

Cuando proclamamos con autoridad “Soy hijo de Dios” eso sale de lo mas profundo de nuestro ser, de la esencia de quienes somos como creyentes entonces, eso produce un ambiente espiritual de fe que nos rodea el cual está acorde con lo que estamos proclamando.

De acuerdo a lo que nosotros proclamamos se establece un orden de prioridades en nuestra vida que hace que nuestra mente jerarquice lo que es importante lograr según un orden específico. De acuerdo a como nos visualizamos así se establece ese orden de prioridades que influencia el nivel de logros en cada año que transcurre.

Números 13:33 nos dice: Vimos allí también a los gigantes (los hijos de Anac son parte de la raza de los gigantes); y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.

Moisés había enviado a doce espías para que recorrieran la tierra prometida y luego regresaran a traer un informe de lo que vieron allá. Los logros está directamente relacionado a como nos visualizamos a nosotros mismos, no solo con lo que visualizamos para alcanzar.

Diez de los espías dijeron “y a nosotros nos pareció que éramos como langostas” esa proclamación salía del ser de ellos, de cómo se percibían, de cómo se visualizaban, a sí mismos. Eso distorsionaba lo poderosos que realmente eran en Dios.

¿Qué deseas alcanzar el próximo año? ¿Qué logros deseas tener como una prioridad para ti?

Bendiciones,

Apóstol Jose Carucci

30Dic/16

La fe no es Esfuerzo sino Creer y Confiar

Y renovaos en el espíritu de vuestra mente. Efesios 4:23.

Renovar nuestra mentalidad. Necesitamos cambiar nuestra mentalidad acerca de cómo opera la fe. En el nuevo pacto Dios ha provisto a través de su hijo Jesús todo lo que necesitamos para cumplir nuestro propósito como lo hizo en un principio con Adán y Eva. Si lo creemos entonces descansamos en su gracia y actuaremos por fe tomando lo que ya nos dio. Ya Cristo pago por nuestros pecados, por nuestra salud, por nuestra provisión y nosotros solo tenemos que tomarla por fe, es decir creyendo que ya todo está provisto por su gracia.

El enfoque de nuestra fe. Nuestra fe debe ser puesta en lo que ya hizo el Señor, no en lo que va a hacer porque no necesita hacer nada mas de lo que hizo. Fe es Fe2, Blog King of Lifeconfiar, tener confianza en lo que ya está hecho. Hemos confundido fe con esfuerzo duro para provocar que Dios se mueva a favor nuestro, cuando en realidad es creer y confiar en lo que ya el hizo en la cruz a través de su hijo.

Nuestra lucha es interna, en nuestra mentalidad, no una lucha de fe. Luchamos porque no podemos descansar en lo que ha hecho el Señor, y entonces creemos que tenemos que hacer algo mas para llamar la atención de Dios. Decimos “La fe sin obras es muerta” pero no entendemos que ciertamente la fe requiere acción pero que esta es la respuesta que damos ante la gracia de Dios que nos permite acceder y tomar lo que Dios nos ha provisto ya.

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 1 Pedro 5:7.

La carga sobre nosotros. Cuando pensamos que tenemos que hacer algo mas, y actuamos tratando de hacer que Dios se mueva a favor nuestro, estamos colocando toda la carga sobre nosotros, toda la responsabilidad esta sobre nosotros, y por eso no vemos respuesta a nuestros esfuerzos, porque ya Cristo lo hizo en la cruz y nosotros lo que tenemos que hacer es creerlo y recibirlo.

Cuando hacemos lo que Dios nos dice que hagamos y aparece la escasez, entonces tenemos que soltar esas cargas sobre él y confiar en que él se hará cargo. La fe nos permite ver el buen trabajo que el Señor ha hecho a favor nuestro.

Fe conectada con la gracia. La fe te conecta con la gracia, es la llave que abre la puerta para entrar a la gracia y obtener todo lo que ya Dios hizo por ti. Acceder a lo que el Señor ya ha provisto para ti. Por gracia Dios ya ha provisto todo lo que necesitas pero sin la fe no puedes acceder a ello. Fe es creer lo que ya Dios hizo por su gracia y eso nos permite acceder a todo lo que nos pertenece como miembros de la familia real, como hijos de Dios.

La fe está en lo que ya Cristo hizo por nosotros, no en lo que va a hacer porque no tiene que hacer nada mas de lo que ya hizo en la cruz.

Sean bendecidos,

Apóstol Jose Carucci

29Dic/16

La Dimensión Espiritual de la Fe

No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:18

Hay dos dimensiones en las cuales vivimos simultáneamente: la natural y la sobrenatural. Somos seres espirituales viviendo en un cuerpo natural. Fuera y dentro de nosotros hay un ambiente espiritual.

Dimensión natural. Hemos sido puestos dentro de un mundo natural, el cual se encuentra en un mundo espiritual. El mundo natural fue delineado por Dios con las leyes del tiempo, materia, espacio, distancia, gravedad, aerodinámica, e inercia las cuales fueron establecidas singularmente para darle al ser humano calidad de vida y para poder operar en esta tierra.

Los seres humanos tenemos cinco sentidos que nos sirven para conocer y relacionarnos con nuestro entorno; son el gusto, la vista, el olfato, el oído y el tacto. Los órganos de los sentidos captan impresiones las cuales son transmitidas al cerebro y éste las convierte en sensaciones.

Dimensión sobrenatural. Existe una dimensión espiritual en la cual Dios, Fe, Blog King of Lifejuntamente con el resto de los seres celestiales, mora dentro del panorama de lo espiritual, en donde ninguno de estas limitantes son relevantes. El mundo espiritual se mueve dentro de la “eternidad”, el eterno presente, en donde todo ocurre sin el control del tiempo como lo expresa Eclesiastés 3.15 “Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.”

Cada uno de los hijos e hijas de Dios, tiene el privilegio de operar, de poder experimentar ambos mundos. Como seres humanos el mundo natural. Como personas ungidas por Dios, tienen la capacidad de experimentar con sus sentidos espirituales la dimensión del Reino de Dios.

Romanos 1.19-20. Todos los seres humanos tienen un conocimiento de Dios. Dios le ha dado un conocimiento intuitivo de El a cada persona. Todos los seres humanos saben que existe un Dios creador. Lo que necesitamos no es conocimiento de Dios sino su revelación de quien es el.

La operación en el mundo natural. La mayoría de los cristianos operan en el mundo de lo natural. La mayoría de los cristianos hoy en día caminan por vista y no por fe. La Biblia se refiere a estas personas como “carnales” Es decir, aquellas personas que están limitadas a lo que solo puede percibir a través de los cinco sentidos. Eso sucede porque la mayoría de las personas no pueden ver o sentir lo espiritual. Su enfoque es el mundo natural lo cual los lleva a enfocarse en cubrir sus necesidades básicas.

La operación en el mundo sobrenatural.  Nuestra espiritualidad está basada en la conexión con el mundo sobrenatural del Reino de Dios, no con una religión. El Espíritu Santo nos guía a toda verdad. Él está encargado de guiarnos a experimentar esa dimensión a través de la fe. La fe es la conexión entre ambos mundos, la que nos permite caminar hacia nuestro destino glorioso y cumplir nuestro propósito asignado por Dios.

Sean bendecidos,

Apóstol Jose Carucci

29Dic/16

La Gloria del Rey

Para el rey es un orgullo gobernar a un pueblo numeroso; ¡qué vergüenza es para él no tener a quién gobernar! Proverbios 14.28

Todos, lo queramos o no, de una forma u otra somos líderes. En la empresa, en la familia, en la universidad, en el vecindario. Nuestra vida es el permanente ejercicio de la influencia.
La Gloria del Rey, Blog King of Life
Salomón en la lectura anterior nos lleva a pensar en la importancia de las personas con las cuales nos relacionamos todos los días. “En la multitud del pueblo está la gloria del rey”, afirma él. Tú eres el rey. Tu felicidad dependerá, en parte, de las sabias relaciones que establezcas con las personas que te rodean.

¿Cómo ejercer una influencia beneficiosa sobre las demás personas?

En primer lugar, conócete a ti mismo, conoce tu identidad verdadera. Y para saber quién eres, necesitas primero saber quién es Dios. ¿Cómo puedes ir a algún lugar, sin saber dónde estás? Muchos dolores que el hombre causa son porque e1 ser humano no tiene una idea correcta de los límites de su humanidad. Si tú no eres Dios y tratas de actuar como si lo fueses, te vas a frustrar. Por tanto, conoce quién eres tú. Si tuviste una experiencia genuina de conversión con Jesucristo, si lo recibiste a él como tu Redentor y Rey de tu vida, entonces el padre celestial te ha engendrado como su hijo o hija. Su Espíritu Santo te dará testimonio a ti mismo de que lo eres.

Segundo, conoce tu posición en esta tierra. El Señor les dijo a sus discípulos en Lucas 22.29 lo siguiente: “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí” Conocer la posición que ocupamos en esta tierra es fundamental para operar dentro del Reino de Dios, y para ver buenos resultados en lo que emprendemos. Lo que el Señor nos promete a nosotros sus discípulos es un Reino no una religión. El Reino de Dios es una dimensión espiritual en la cual todas las promesas de Dios son una realidad para sus hijos y sus hijas.

Actuar con la certeza de que somos hijos y reyes de Dios es algo que es nuestra realidad, nuestra experiencia personal con nuestro padre celestial y con nuestro Señor Jesucristo. Si nos dedicamos a cumplir su asignación divina, la expansión de su Reino, entonces la gloria de nuestro Rey será mostrada en la tierra.

Fuimos engendrados por nuestro padre celestial para producir la influencia de su Reino a través nuestro. Para ello tenemos que estar en relación con la mayor cantidad de personas posibles y compartirles lo bueno que ha hecho el Señor en nuestra vida. Si tú quieres ser victorioso y feliz en la vida, no menosprecies la importancia de las otras personas, por insignificantes que te parezcan. «En la falta de pueblo está la debilidad del príncipe”, dice la segunda parte del consejo bíblico.

Haz de hoy un día de influencia consciente. Ama a las personas. Trata de comprenderlas. Concédeles una segunda oportunidad. Inspíralos. Depende de Jesús y recuerda: “En la multitud del pueblo está la gloria del rey; y en la falta de pueblo la debilidad de un príncipe”.

Sean bendecidos

Apóstol Jose Carucci