Para el rey es un orgullo gobernar a un pueblo numeroso; ¡qué vergüenza es para él no tener a quién gobernar! Proverbios 14.28

Todos, lo queramos o no, de una forma u otra somos líderes. En la empresa, en la familia, en la universidad, en el vecindario. Nuestra vida es el permanente ejercicio de la influencia.
La Gloria del Rey, Blog King of Life
Salomón en la lectura anterior nos lleva a pensar en la importancia de las personas con las cuales nos relacionamos todos los días. “En la multitud del pueblo está la gloria del rey”, afirma él. Tú eres el rey. Tu felicidad dependerá, en parte, de las sabias relaciones que establezcas con las personas que te rodean.

¿Cómo ejercer una influencia beneficiosa sobre las demás personas?

En primer lugar, conócete a ti mismo, conoce tu identidad verdadera. Y para saber quién eres, necesitas primero saber quién es Dios. ¿Cómo puedes ir a algún lugar, sin saber dónde estás? Muchos dolores que el hombre causa son porque e1 ser humano no tiene una idea correcta de los límites de su humanidad. Si tú no eres Dios y tratas de actuar como si lo fueses, te vas a frustrar. Por tanto, conoce quién eres tú. Si tuviste una experiencia genuina de conversión con Jesucristo, si lo recibiste a él como tu Redentor y Rey de tu vida, entonces el padre celestial te ha engendrado como su hijo o hija. Su Espíritu Santo te dará testimonio a ti mismo de que lo eres.

Segundo, conoce tu posición en esta tierra. El Señor les dijo a sus discípulos en Lucas 22.29 lo siguiente: “Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí” Conocer la posición que ocupamos en esta tierra es fundamental para operar dentro del Reino de Dios, y para ver buenos resultados en lo que emprendemos. Lo que el Señor nos promete a nosotros sus discípulos es un Reino no una religión. El Reino de Dios es una dimensión espiritual en la cual todas las promesas de Dios son una realidad para sus hijos y sus hijas.

Actuar con la certeza de que somos hijos y reyes de Dios es algo que es nuestra realidad, nuestra experiencia personal con nuestro padre celestial y con nuestro Señor Jesucristo. Si nos dedicamos a cumplir su asignación divina, la expansión de su Reino, entonces la gloria de nuestro Rey será mostrada en la tierra.

Fuimos engendrados por nuestro padre celestial para producir la influencia de su Reino a través nuestro. Para ello tenemos que estar en relación con la mayor cantidad de personas posibles y compartirles lo bueno que ha hecho el Señor en nuestra vida. Si tú quieres ser victorioso y feliz en la vida, no menosprecies la importancia de las otras personas, por insignificantes que te parezcan. «En la falta de pueblo está la debilidad del príncipe”, dice la segunda parte del consejo bíblico.

Haz de hoy un día de influencia consciente. Ama a las personas. Trata de comprenderlas. Concédeles una segunda oportunidad. Inspíralos. Depende de Jesús y recuerda: “En la multitud del pueblo está la gloria del rey; y en la falta de pueblo la debilidad de un príncipe”.

Sean bendecidos

Apóstol Jose Carucci