Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Juan 1.12-13. Este versículo es el fundamento de La Identidad en el Reino que nos has sido otorgada.

Identidad en el Reino, Blog kingoflife.orgUna vida es algo extraordinario (desde el momento de la concepción) porque es la esencia de Dios mismo. Dios padre pensó en nosotros antes de crearnos. Nos amó antes de crearnos y enviarnos a la tierra.  Somos creados por Dios con una intención (propósito) y por eso somos enviados a la tierra para cumplirlo. 

Todo lo que nosotros hacemos en la vida es a partir de quienes somos. Por eso conocer nuestra identidad es fundamental para cumplir el propósito que Dios nos ha asignado realizar. La operación exitosa dentro del Reino de Dios es debida principalmente a saber quiénes somos en Dios. Cuando tenemos la plena convicción de que somos hijos de Dios por hacer sido engendrados por El, eso nos da una gran confianza para actuar en la vida.

En el momento que recibimos a Jesús y creemos en su nombre, sucede algo extraordinario en el mundo espiritual que va mas allá de una religión. Es que somos engendrados por nuestro padre celestial como sus hijos. Es decir Dios nos crea a partir de su genética espiritual y por eso somos sus hijos legítimos. A partir de ese momento el Espíritu Santo nos guía a que podamos concientizar lo que eso significa.

Entonces, ¿Qué sucedió contigo cuando fuiste hecho hijo(a) de Dios?

Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo. Romanos 8.17. a

Pasaste a ser heredero de Dios y coheredero con Cristo. Eso quiere decir que tú tienes una herencia porque pasaste a formar parte de la familia real de Dios. Al principio de la creación, Dios les concedió a Adán y a Eva todos los recursos y la autoridad de ser reyes de la tierra. Lamentablemente ellos se rebelaron contra Dios y perdieron esos privilegios. Sin embargo, el Señor vino y murió en la cruz y recuperó todo lo que el primer Adán había perdido.

Nuestra identidad como hijo (a) de Dios es el principal pilar para construir una vida abundante en el Reino de Dios. Recuerda, fuiste creado (a) para que tu vida tenga significado para ti porque ya para Dios lo tiene.

Bendecidos

Apóstol José Carucci